Mentorías
Ya sabés leer.
Falta animarte
Supervisión y práctica para quien quiere atender
Hay un salto que ningún curso resuelve solo: pasar de tirarte cartas a vos misma a tener a alguien enfrente esperando una respuesta. Ese salto se hace acompañada.
Qué se trabaja
Lo que no se aprende leyendo
Tiradas reales, supervisadas
Traes tiradas que hiciste y se revisan juntas: qué viste, qué dejaste pasar y por qué llegaste a esa conclusión.
Cómo se dice lo difícil
Cuando la tirada muestra algo duro, hay una forma de decirlo que ayuda y otra que asusta. Se práctica esa diferencia.
Dónde termina tu trabajo
Que consulta se puede tomar, cuál conviene derivar y cómo sostener el límite sin quedar enganchada en el proceso ajeno.
Tu propia voz de lectora
Nadie lee igual que su maestra. La mentoría busca que encuentres tu forma, no que repitas la de Fabiana.
La diferencia entre estudiar tarot y poder atender no está en cuánto sabés. Está en qué hacés cuando la tirada dice algo que la persona no queria escuchar.
Preguntas frecuentes
Sobre las mentorías
¿Para quién es una mentoría?
Para quien ya estudió tarot y sabe leer, pero todavía no se siente firme para atender. También para quien ya atiende y quiere revisar cómo está leyendo.
¿Necesito haber hecho el curso con Fabiana?
No. Podés venir de otra formación. Lo que hace falta es que ya leas Marsella, porque la mentoría trabaja sobre tu práctica, no enseña el sistema desde cero.
¿Qué se hace en una mentoría?
Se trabaja sobre tiradas reales tuyas: qué viste, qué dejaste pasar, cómo lo dijiste. Y las preguntas que aparecen recién cuando hay alguien sentado enfrente.
¿Cómo se coordina?
Se arma según tu momento y tu disponibilidad. Escribile por WhatsApp contandole dónde estás parada y lo definen juntas.
Solicitar
Contale dónde estás parada
Cuanto hace que leas, con que formación, si ya atendes o todavía no. Con eso Fabiana te dice si una mentoría es lo que necesitás o si conviene otra cosa.